Namastei

Namastei, gracias, hola, amen; era una palabra mística y definitiva como un candado de oro, o la llave dorada de un candado que bien podría estar oxidado, pero que como toda llave dorada abre con su magia.

Namastei, piensas en el instante que el espejo del baño te mira a los ojos en la estación de autobuses,

Namastei y estás del otro lado del espejo, y al ver a tu reflejo liberado al mundo real te sientes incomoda, tal vez con un poco de miedo pero llena de curiosidad,

Subes al autobús y el mismo paisaje que has recorrido con ese sol al atardecer y ese interminable, se torna extraño al verlo invertido, aunque todo es igual, no es el mismo universo,

Ya esta noche llueve, llueve ahora mismo. El autobús parece no detenerse nunca, te levantas de tu asiento adormilada y con la extraña sensación del universo invertido,

Suena CLARO DE LUNA DE DEBUSSY, no es extraño, has recorrido este camino muchas veces y ya has viajado con este chofer, siempre pone esta canción en este tramo del camino. Te preguntas si el en lugar de quedarse en el espejo este chofer se quedó haciendo interminablemente un mismo viaje,

Abres la puerta del baño del autobús y se prende la luz en automático,

Escuchas un chirrido de llantas justo en medio del Claro de Luna, solo alcanzas a ver tu imagen en el espejo antes de qué se apague la luz, ya estás del lado correcto.

Namastei

Comentarios

Entradas populares